La banda se separó en 1986, tras la marcha de Gavin Friday.

Si bien es cierto que como a la mayoría de bandas de esta época, no podemos considerarlos estrictamente "góticos" (habría que esperar hasta la segunda mitad de los 80s para que el rock gótico como tal surgiese), también es verdad que su música posee suficientes elementos oscuros, y ese toque de dramática burla tan propia del Batcave como para considerarla al menos una de las bandas más influyentes del movimiento post-punk, y una de las más olvidadas por el paso del tiempo también.