¡Saludos de nuevo y bienvenidos a nuestro encuentro semanal! Los domingos suelen ser, por definición, días aburridos en los que uno ya lo ha hecho todo y no sabe qué más hacer... por eso, en la Guarida os ofrecemos información interesantísima y buena música, siempre buena música para que os deleitéis los oídos. En esta ocasión, volvemos a abordar otra de las bandas importantes dentro del panorama oscuro español de aquella década de los 80s. Se trata, nada más y nada menos, que de Décima Víctima, a quienes bien se podría apodar como los "Joy Division españoles", pues conformarán las melodías y letras más reflexivas e inteligentes de todo el musiqueo nacional del momento, dando a luz a verdaderas obras maestras. No fue muy apreciada en su momento, recibía muchas críticas despectivas que el conjunto supo esquivar con hostilidad. Hoy en día, sin embargo, Décima Víctima es considerada una de las formaciones con más calidad dentro del género post-punk internacional. Sus trabajos, editados en vinilo por el sello independiente G.A.S.A- firma que creó la propia banda-son ahora verdaderas joyas de coleccionismo debido a la escasa distribución comercial de por aquel entonces.
La formación estaba compuesta en su comienzo por Carlos Entrena, que había marchado muy decepcionado de Hispavox tras su experiencia con Ejecutivos Agresivos, y junto con los hermanos Mertamen, Lars y Per, decidiría formar en 1981 un conjunto con un estilo similar a los ya citados Joy Division o los primeros Cure. Su nombre está inspirado directamente en una novela del autor Robert Scheckeley, "La séptima víctima". La banda editará como trabajo de presentación el EP "El vacío". Desde sus inicios se marcan esas férreas características en su sonido que estarán patentes hasta el final de su carrera. Bajos que casi clavan a los ofrecidos por el segundo y tercer trabajo de The Cure, y la voz de Carlos Entrena nos recuerda a un ya difunto Ian Curtis. Sin embargo, pese a estas similitudes, el disco sorprende por lo bien que suenan sus canciones y la temática de sus letras, que son existencialistas a más no poder. Su segundo EP recibirá el nombre de "Tan lejos" y se presentará en formato de siete pulgadas, conteniendo dos temas. El primer LP de la banda no se hará esperar; recibirá el mismo nombre de la formación y en él se muestran doce temas tan geniales como depresivos que pueden acabar haciendo añicos sin ningún problema a los corazones más duros.
Décima Víctima no será un conjunto que realice muchas actuaciones en directo durante su corta trayectoria musical. La bandase caracterizará por ofrecer unos espectáculos tranquilos y sin ningún tipo de agitación; de hecho, actuaron pocas veces fuera de Madrid, y no les compensaba el esfuerzo realizado por los beneficios aportados. El propio Entrena solía cantar sentado durante los espectáculos, según él mismo dice "para sentirse más cómodo". Ya en 1983 editarán un trabajo que será presentado en un doble formato con distintas portadas, ambas con dibujos realizados por el propio Lars Mertamen. Durante este mismo año Carlos Entrena conseguirá un trabajo que le impedirá ensayar los fines de semana en Madrid, puesto que su nuevo empleo le obligaba a desplazarse fuera de la ciudad. Esto provocó una discusión con Lars que terminará en ruptura. Además, los hermanos Mertamen tenían que partir a Suecia por motivos laborales y familiares. El grupo dará su último concierto en la sala Rock-Ola a finales de 1983, registrándose una actuación ejemplar de la que el propio grupo guarda muy buen recuerdo. Décima Víctima fue la banda pionera del panorama obscuro español que más tiempo duró en escena manteniéndose fiel a su estilo. Posiblemente, la disolución del grupo fuera lo más sensato. Ya habían dado todo lo que podían dar, no quedaba ya nada que hacer ni que aportar, y lo único que hacían era repetirse en su estilo. Supieron retirarse a tiempo y por todo lo alto, y lo que realmente importa es el gran legado que nos han dejado.
¡Bienvenidos de nuevo a nuestra cita semanal en esta página en la que estamos deseosos de compartir cosas con vosotros! Como ya sabéis- aunque no recuerdo si lo he mencionado-, durante mis días de ausencia estuve meditando sobre el hecho de incluir o no nuevas secciones en el blog... Pero claro, también tengo que plantearme ampliar las ya existentes, porque algunas están muy abandonadas. En fin, precisamente por esto hoy vuelvo a hablar de nuestra sesión "cinéfila" Shadowplay, de cine siempre relacionado con nuestra música, claro está. Y hoy os traigo, nada más y nada menos, que un trabajo del polifacético Rozz Williams, vocalista de Christian Death (entre otras bandas) y poeta atormentado. Se trata del cortometraje experimental Pig, del año 1998, en el que un misterioso asesino al que nunca vemos el rostro (interpretado por el propio Rozz), apoyándose en un también misterioso libro de ocultismo, tortura dolorosamente a su víctima en medio del árido escenario de un desierto. El filme, aunque breve, es sencillamente perturbador. Sólo quien conozca el espíritu de Rozz Williams sabrá apreciarlo en su totalidad y en él todos los elementos parecen conjuntarse para producir una atmósfera de verdadero sufrimiento. Rozz Williams vuelve a demostrarnos una vez más hasta dónde puede llegar su creatividad ilimitada; desde luego, es seguro que nunca dejará de sorprendernos.
Tengo que decir que encuentro evidentes paralelismos entre este corto y otro de los projectos musicales del californiano, Premature Ejaculation, que pretende expresar el mismo sentimiento de terror insufrible a partir de atmósferas claramente industriales y ruidosas.
Pero, en fin, no quiero extenderme mucho más en mi pequeña reseña- que es sólo orientativa- y os ofrezco el cortometraje en su totalidad para que juzguéis por vosotros mismos. Nos vemos la semana que viene y, hasta entonces, que paséis unos días llenos de oscuridad y, sobre todo, de buena música.
¡Hola de nuevo, queridos lectores! Me alegra anunciar al fin mi regreso tras esta larga ausencia de casi un mes. Supongo que me habréis echado de menos (es broma, eso es mucho pedir). Yo, desde luego, sí que he añorado escribir aquí un poco cada semana... pero en fin, ya han pasado las circunstancias que me impedían hacerlo y de nuevo puedo dedicarme al blog. He advertido que durante mi ausencia, han crecido considerablemente las visitas a la página, cosa que me parece curiosa. No creáis que lo he abandonado, ¡de ninguna manera! De hecho, he estado pensando nuevas ideas para enriquecerlo aún más; aunque, claro, también tengo que tener en cuenta que debo ampliar las sesiones ya existentes. También he estado embarcada en un pequeño proyecto personal que no tardaréis en conocer porque, por supuesto, también está relacionado con este blog y la música que aquí se muestra. Pero, por lo pronto, es una sorpresa.
Bueno, pues hoy os tengo preparada como si de un exquisito plato se tratase a una de esas bandas que en un principio pueden pasar desapercibidas, tal vez porque no son tan famosas como otras, tal vez porque jamás se les ha prestado tanta atención como a otras, tal vez porque nunca han obtenido el reconocimiento que se merecen. Quién sabe. Pero yo creo que es necesario hacerles un pequeño homenaje, por muy breve y simple que sea, aunque, eso sí, hecho con todo el cariño. Me estoy refiriendo, en fin, a Sex Gang Children. Una banda que no puedes dejar de escuchar porque realmente merece la pena. Fue Ian Astbury, vocalista y fundador de The Cult, quien etiquetó a Andi SexGang como "el duende gótico", porque era un tipo pequeño y oscuro: incluso vivía en un edificio llamado Visigoth Towers. El nombre de la banda es un caso aparte, y muy curioso además: se dice que Andi lo tomó de una supuesta primera agrupación formada por Boy George, pero que abandonó. Muy pronto, la banda se hizo famosa en el circuito alternativo del Reino Unido en los años 1982 y 1983. Como una de las varias aspirantes a ser la primera banda auténticamente gótica, es fácil entender por qué los pretenciosos Sex Gang Children, con sus rostros blancos y su peculiar melodrama, pueden ser nominados al premio de los padrinos del mundo gótico (o de uno de ellos, al menos, ya que los orígenes son ciertamente confusos).
Sex Gang Children. (Creo que esta es la primera fotografía en color que aparece en la página)
Supuestamente grabado a la luz de las velas y con maquillaje escénico a tope, en julio de 1982, el álbum debut de los Sex Gang, Naked (que sólo apareció en casete), fue descrito por Sounds como "un grito en la oscuridad con una sugestión siniestra y rebuscada de violencia amenazante y sensualidad perversa". La música de Sex Gang Children fue bastante ambiciosa, aunque la combinación ecléctica del zumbido del bajo de Dave Roberts, la ineludible batería de Rob Stroud, la salvaje guitarra de Terry Macleay y el sonido estridente e intenso de la voz de Andi no siempre cuajan, o no siempre cuajan para todos, depende de cómo se mire. Lo que es indudable es que su música está impregnada del tenebrismo dramático tan propio del deathrock americano, que ya conocemos gracias a Christian Death, y a la vez de ese toquecillo burlón del Batcave de grupos como Specimen o Alien Sex Fiend.
El siniestro y extraño vocalista de la banda, Andi Sex Gang.
Andi Sex Gang lanzó un disco en solitario en 1985, Blind!, que para algunos, sin embargo, fue un clásico gótico sin más relevancia; Mick Mercer lo describió como un "Abba asesino" (lo que, aparentemente, parece ser un cumplido). Pero si algo define a Sex Gang Children es una chispa ardiente de eso de que carecen muchas bandas modernas y que siempre se agradece: hablo de la originalidad. Eso es, quizá, lo mejor de escuchar este tipo de música de los 80s. Cada banda, cada canción, cada letra, tiene su personalidad que la diferencia del resto. Y eso nos permite evocar momentos pasados, o momentos que nos recuerdan a otros momentos y esbozar una sonrisa de complicidad. Es la magia de la música, al fin y al cabo.
Ahora para despedirme por hoy os dejo un gran tema de la banda y también uno de los más conocidos. Hablo de Dieche. Espero que lo disfrutéis y nos vemos el domingo próximo.
Tras este breve descanso navideño (siento no haberlo anunciado en el post anterior) estamos de vuelta, aunque mucho me temo que será por poco tiempo, ya que ciertas obligaciones me mantendrán ocupada las próximas semanas y no apareceré por aquí hasta comienzos de febrero. Peor el blog sigue adelante ¡por supuesto! Bueno, ya que en la entrada anterior estuve hablando de Fields of the Nephilim, me dedicaré hoy a reunir la mayoría de sus videoclips ya que, me parece, merecen mucho la pena. Si me falta alguno, no dudéis en decírmelo. ;) ¡Oscuros saludos para todos!
Ahora que por fin (y repito, ¡por fin!) estoy de vacaciones, puedo dedicarme un poquito más al blog. Es por eso que esta semana pasada no actualicé, ya que esperaba hacerlo esta. De todos modos, tampoco voy a tener demasiado tiempo libre, aunque sí el suficiente para hacer las cosas que me gustan.
En fin, en una época como ésta, pues ya estamos en Navidad aunque no lo parezca, me apetece distanciarme un poco de los villancicos, las lucecitas de colores y toda esa parafernalia que cada año se vuelve más hipócrita. Y ¿qué mejor modo de hacerlo que trasladándonos al lejano y legendario Oeste? Sí, habéis leído bien, no es una errata. Aunque, por supuesto, lo haremos metafórica y simbólicamente, a través del último grupo gótico importante de la década de los 80s: nada más y nada menos que los emblemáticos Fields of the Nephilim. Nadie mejor que ellos se merece el calificativo "gótico" pues, creedme, es difícil ser más góticos que los "Nephs" (cariñosamente hablando). Los ingleses Fields of the Nephilim y su peculiar estilo.
Formados en 1983 en la ciudad de Stevenage, su primer álbum Dawnrazor (1987), fue una grabación increíble que combinaba el sentido épico de The Mission con el sentido enigmático de los Sisters. El vocalista y compositor principal, Carl McCoy, no tenía miedo de enfrentar las fuerzas arcanas que solían atravesar la atmósfera sonora de los Sisters, pero que nunca se manifestaron verdaderamente. Mientras que Eldritch tomó el nombre de su banda de una canción del cantautor canadiense Leonard Cohen, McCoy tomó el nombre de su banda de la sabiduría bíblica. Tal como le explicó a la revista Cornerstone en 1989: "El término bíblico Nephilim ya lo conocía desde muy joven. Si uno conoce el primer libro de la Biblia, el Génesis, puede ver que los llamados "hijos de Dios" seducen a algunas de las mujeres de la tierra y generan una raza de personas llamadas Nephilim. Se dice que ellos le enseñaron a las personas sobre la guerra, la astrología y la magia". Este mito hebreo también está vinculado a los herejes Evangelios Apócrifos, en los que el líder de los Nephilim, llamado Semjaza, es comparado a veces con Satanás, si bien McCoy ilustra el típico rechazo gótico invocar al Príncipe de las Tinieblas. McCoy es menos escrupuloso al hablar de la ficción de los mitos de Cthulhu del escritor norteamericano H.P. Lovecraft (ha descrito el clásico tema de la banda "The Watchman" como una innovación musical del monstruoso dios Cthulhu).
Carl McCoy, vocalista de la banda, luce una misteriosa apariencia de vaquero de películas del Oeste.
Aleister Crowley también hace aquí una inevitable aparición: la canción "Moonchild" es una referencia a uno de los ritos de magia más conocidos de este personaje y a su única novela publicada, mientras que "Submision" contiene un sample vocal muy relacionado con la magia negra de Crowley. Precisamente, la banda abrió el camino del sampling, que después se convirtió en una característica muy común del rock gótico moderno. Los sonidos y los diálogos macabros también fueron tomados de películas de terror como Posesión Infernal y La Matanza de Texas, pero estas no fueron las únicas conexiones de la banda con la lúgubre cultura norteamericana. Fields of the Nephilim se inspiró en los salvajes oponentes de los pueblos nativos norteamericanos. Tomaron prestado su particular look (abrigos largos y gastados y sombreros de ala ancha, cubiertos de polvo o, quizá, talco) del género llamado "spaguetti western" de los sesenta. El spaguetti western es tan gótico como permite el género del western: dramas lúgubres y misántropos sobre la muerte, cuyos antihéroes, de mirada vidriosa y armas tomar, son casi sobrenaturales. Pero más influyentes fueron las bandas de sonido compuestas por Ennio Morricone, cuyo machismo rítmico y cuyos tañidos de tensión llegaron a ser un rasgo distintivo del género. El álbum Dawnrazor abre con "The Harmonia Man", un tema compuesto por Morricone para "Érase una vez en el Oeste", si bien la influencia del compositor italiano puede sentirse a lo largo de la carrera de los Nephilim. Este extraño cóctel poco creíble (Cthulhu, Crowley y Clint Eastwood) no debería cuajar tan fácilmente, pero es que esa es una parte del poder imaginativo de Fields of the Nephilim.
Tras la disolución definitiva de la banda en la primera mitad de la década de los 90s, Carl McCoy formó una agrupación bajo el nombre de Nefilim, pero perdió muchos admiradores al introducir un furioso thrash metal en los característicos temas góticos. No obstante, los Nehilim volvieron a reunirse no hace mucho y nos deleitaron con un nuevo álbum, Mourning Sun, y ahora, ¡incluso están haciendo algunas giras! Esto vuelve a demostrarnos una vez más que el rock gótico, y su espíritu, nunca morirán, sino que permanecerá ahí eternamente para resurgir de la tumba cada cierto tiempo.
El hecho de tener un amigo director de cine siempre ayuda positivamente a la calidad de los vídeos musicales de tu banda, como lo demuestran los videoclips de FoTN, que presentan todos una factura excelente.
Así es, por fin tenemos página oficial de La Guarida del Murciélago en Facebook, donde podréis seguir toda la actualidad de esta página y dondo, además, podréis conocer música nueva de las bandas de las que aquí hablamos, así como curiosidades.
Antes que nada, disculparme por mi retraso de esta semana, pero es que he estado bastante ocupada estudiando... bueno, o intentando estudiar, ya me comprendéis. En fin, que siempre pongo la misma excusa y no quiero retrasarme más. En el fondo, lo que me pasa es que me da mucha pereza escribir en el blog, y más aún si tengo cinco días de fiesta :P
Bueno, pues hoy vamos a hablar de otra de mis bandas favoritas. Favoritas no, favoritísimas; de esa exclusiva selección que incluyo en mi top 5 musical personal. Y, si, seguro que ya lo habéis adivinado: se trata de Sisters of Mercy, probablemente, (y sin probablemente también) una de las bandas góticas más importantes de la década de los 80s, sobre todo de la segunda mitad, aunque su líder y vocalista, Andrew Eldritch, seguramente no estaría de acuerdo, ya que era característico de aquella época de crisis del goth británico de finales de la década que muchos quisieran relegar el culto gótico a la historia. Fundados en 1980, los Sisters tuvieron inicialmente a Eldritch como batería, pero tal y como él mismo admitía "era un mal batería", de modo que incorporaron una caja de ritmos. Este dispositivo, apodado "Doktor Avalanche", ayudó a crear el sonido característico de Sisters of Mercy, que comenzaba como un rock lento con un mordaz costado sintético y que generó comparaciones poco halagadoras con Joy Division, antes de evolucionar hasta su propio sonido y su propia identidad. El Doktor Avalanche, además, según comentarios desfavorables, fue el único "miembro" de la banda que toleraba el "temperamento artístico" de Eldritch. Un año después de grabar su álbum debut de 1985, First and Last and Always, (y el más oscuro desde mi punto de vista) la formación se disolvió en medio de una algarabía de acusaciones cruzadas. El guitarrista Wayne Hussey y el bajista Craig Adams pretendían al principio formar una banda que compitiera con la de Eldritch, a la que llamarían Sisterhood, pero su hasta entonces vocalista se enteró de ello y grabó un single con ese mismo nombre, obligando al dúo a adoptar el nombre The Mission como su nuevo apodo. La acrimonia entre los Sisters no se limitó a peleas internas. La prensa comenzó a identificar al equipo de Eldritch como una banda gótica: eso era prácticamente equivalente a insultarla a mediados de la década de los 80s.
Eldritch reaccionó con violencia al ser etiquetado de gótico, ganándose el desprecio no sólo de la prensa del rock, sino también de los seguidores góticos que la banda comenzaba a atraer. Su siguiente álbum, sin embargo, hizo poco para disuadir a la prensa y a los fans. Floodland fue lanzado en 1987 y se convirtió en un clásico casi inmediatamente. Si la espiral claustrofóbica de Joy Division fue el punto de comparación más ovbio con los comienzos de los Sisters, éstos pronto desarrollaron un exotismo cada vez más amplio y un divino sonido decadente y muy consciente. Sin embargo, el hecho de que ambas bandas pudieran ser definidas como góticas surgió de un lugar similar. Ambas procedían del deprimido norte de Inglaterra (los Sisters, concretamente, de la ciudad de Leeds), y las mismas imágenes dominaban sus paisajes líricos: la amenazadora oscuridad de un mundo postindustrial que se derrumbaba, presentada de manera mítica e incluso sensual, gracias a un toque de romanticismo perverso. El temperamental líder y vocalista de la banda, Andrew Eldritch
A modo de contraste, mientras que Ian Curtis tenía cierta vulnerabilidad, Andrew Eldritch era un espectador distante, capaz de saborear la degeneración y la decadencia como un aristócrata, inmune a su tóxico canto de sirenas sobre la destrucción. Esto fue condensado en el sonido hipnótico y urbano de los sisters, con sus estribillos de guitarra que invitaban a bailar y sus arabescas vocales de acompañamiento. Todo esto unido por la voz de barítono, fría y profunda, de Eldritch, que fue fundamental para el sonido gótico posterior (para asombro del cantante), si se puede decir que existe una entidad tan informe así denominada. Los Sisters of Mercy habían estado de gira previamente con Gun Club, lo que le había proporcionado a su vocalista un largo abrigo negro, y en Floodland, también hizo uso de su nueva bajista, Patricia Morrison. Ambos se replicaban mutuamente, causando un efecto musical impresionante en temas como, por ejemplo, la magistral "This Corrosion". También parecían la pareja gótica ideal que representaba el eslabón perdido entre los rostros pálidos y el encaje de la subcultura goth y el cuero negro de la estérica rockera y motera- aunque ambos se negaban a confirmar si eran realmente pareja.
Eldritch se esforzó por distanciarse de la etiqueta de gótico a finales de los ochenta, con una serie de maniobras elegantes: la más conocida fue la del vídeo que hizo en 1988 para el tema "Dominion", para el cual se cortó el cabello, sustituyó el largo abrigo negro por un traje de lino blanco y se dejó crecer la barba. Otro "accesorio gótico" que abandonó Eldritch fue a la propia Patricia Morrison, que se fue en 1989 en circunstancias poco claras. Cuando, diez años más tarde, la revista Meltdown le preguntó si alguna vez pensó en retomar contacto con Eldritch, la bajista respondió: "Antes me clavo agujas en las pupilas". Y agregó: "Andy es tan bueno como los compositores de temas que lo rodean" (una afirmación polémica, ya que Eldritch ha sido siempre la voz dominante y la fuerza creativa de la banda). También desprecia Morrison la continuación de Floodland, lanzada en 1990, Vision Thing, tildándola de "fracaso comercial y artístico". Es que es significativo que el carácter petulante de Eldritch acostumbre a eclipsar sus logros artísticos.
Si bien ni siquiera él mismo podría negar que los Sisters son definitivamente dark e incluso decadentes, es posible entender el rechazo de Eldritch a la etiqueta "gótica". Los clichés de ataúdes y telas de araña no son parte de su mundo. Sus letras pueden ser crípticas, pero las criptas no están en los planes de Eldritch. El ocultismo y lo macabro no son territorio de los Sisters, ni los comentarios indirectos sobre política, psicología y cultura moderna. "Sin embargo", se queja Eldritch, " sólo tengo que ponerme medias negras para que me tilden de terrateniente demoníaco". Eldritch y la bajista Patricia Morrison
Al igual que Rozz Williams, Andrew Eldritch prefería que lo consideraran parte de una tradición del rock "alternativo" dark: ambos citaron a Velvet Underground y a The Doors como sus influencias primordiales. Pero, como Christian Death, los Sisters of Mercy se encontraban sin quererlo en el ojo de la tormenta gótica: incluso cuando querían sacarse de encima la etiqueta tras declarar a los medios que era una subcultura definitivamente pasada de moda.
Pues qué mas puedo decir, cuando ya está todo prácticamente dicho. Supongo que Eldritch se habrá sorprendido al comprobar cuantísimas bandas posteriores a ellos han tomado su sonido, renovándolo y adaptándolo a los nuevos tiempos, pues el sonido "sister" se ha convertido prácticamente en la base del rock gótico. No cabe duda de que, junto con Fields of the Nephilim y Christian Death en el terreno del deathrock, ha sido una de las bandas que más han influido en la escena gótica, además de estar reconocida como una de las principales y de las mejores. Creo que hace un tiempo dije que Bauhaus, junto con los Sisters of Mercy, era una de las mejores bandas góticas; pues bien, reafirmo lo dicho. Es que lo indudable es indudable.